I. Introducción
En nuestra interpretación los estados de ánimo son fenómenos simultáneamente lingüísticos, históricos y biológicos. Los podemos observar como juicios automáticos acerca de nuestras posibilidades en el futuro y también como sensaciones y posturas corporales. Podemos observar su historicidad: el hecho que hablemos de “nuestros” estados de ánimo nos recuerda la existencia de una comunidad o sociedad que compara interpretaciones, prácticas estándares y evaluaciones; comunidad en la cual nuestra pertenencia se ha ido constituyendo como una deriva histórica.
Podemos interpretar y observar los estados de ánimo como narrativas en las cuales se hacen juicios o evaluaciones generales sobre el pasado, el presente y el futuro. Estas narrativas nos ocurren automáticamente, sin que podamos señalar qué fue lo que las gatilló. Caemos en esas narrativas de evaluación general, sin saber bien por qué; son narrativas que “nos tienen” que generar la “tonalidad” con la que el mundo se nos aparece.
A continuación presentamos narrativas canónicas típicas de estados de ánimo que nos son familiares. Hacemos esto con el propósito de generar distinciones para transformarnos en observadores de estos estados de ánimo . Los dividiremos en dos grupos: unos que en nuestra opinión son conducentes a producir acciones eficaces en el dominio de la gestión y del trabajo en equipo. Otros, que en nuestra opinión dificultan la gestión y el trabajo en equipo. Llamaremos a los primeros estados de ánimo positivos y a los segundos estados de ánimo negativos.
II. Estados de Animo que abren Posibilidades
Ambición: “Evalúo que hay posibilidades futuras para mí en esto y estoy comprometido a tomas acción para hacer que estas posibilidades ocurran”.
Serenidad: “Evalúo que permanentemente se estarán tanto abriendo como cerrando posibilidades para mí, acepto esto, y estoy agradecido de la vida que así sea”.
Confianza: “Evalúo que estás siendo sincero cuando me haces esta promesa”.
Aceptación: “Evalúo que hay posibilidades que no están abiertas aquí para mí, y lo acepto”.
Asombro: “No sé que está ocurriendo aquí, pero me gusta. Sospecho que abre posibilidades nuevas para mí”.
Resolución: “Estoy tomando acciones para concretar estas posibilidades que evalúo abiertas para mí”.
Confianza en mi mismo: “Tengo el juicio fundado que soy competente para actuar en este dominio”.
III. Estados de Animo que cierran Posibilidades
Resignación: “Evalúo que nada va a mejorar esto, siempre ha sido así, siempre será así y no hay qué hacer para que yo pueda cambiarlo”.
Desesperanza: “No percibo sino posibilidades negativas para mí en esto; nada puede hacerse para mejorarlo”.
Resentimiento: “Evalúo que tú me has cerrado posibilidades en esto; te declaro responsable y estoy comprometido a no tener conversaciones contigo sobre esto en el futuro”.
Confusión: “No sé qué está pasando aquí y no me gusta. No veo posibilidades para mí y, además, no sé qué hacer”.
Agobio: “Evalúo que debo trabajar más y más rápido para cumplir con mis compromisos y evitar que se me cierren posibilidades en el futuro”.
Arrogancia: “Evalúo que yo soy la persona más competente aquí, aunque no lo puedo fundamentar”.


es muy buena la pagina jejeje XD!! saludos a la gente de peru - lima -ate vitarte saludos jeje XD!! XD XD XD mi hermana totn a
yo pienso que las emociones mas importantes para un ser humano debe tener en cuenta de muchas cosas para que aprendamos a amarnos nosotros mismos
q guevadas escriben
k es una fea y fo
bueno pienzo que el estado de animo lo crea uno mismo y es independiente sea paso presente o futuro somos dueños de nuestro propio estado de animo